CURSOS CASTELLANO
NIVEL 1 Y 2
Un día especial en la vida de Binta
Me llamo Binta. Soy de Gambia y llevo tres años viviendo en Soria. Este ha sido un año muy importante para mí. Este año he aprendido mucho español, he encontrado trabajo y he hecho muchos amigos nuevos. Estoy muy contenta.
Hoy es un día especial. Esta mañana me he levantado muy temprano, a las seis, porque hoy tengo una entrevista de trabajo en una panadería del centro. He desayunado bien, he cogido el autobús y he llegado puntual. Antes de entrar, he respirado profundo y me he dicho: "Tú puedes, Binta." La entrevista ha durado media hora. El señor Luis, el dueño de la panadería, me ha preguntado cosas sobre mi experiencia y yo he respondido en español. Al final, me ha dicho que me va a llamar esta semana. He salido a la calle y he sonreído. Ha sido una mañana muy buena.
Pero hoy también pienso en el pasado. Llegué a Soria en enero de 2022. Al principio fue muy difícil. No hablé con nadie durante dos semanas porque tenía mucho miedo. No entendía nada: ni el autobús, ni el supermercado, ni los carteles de la calle. Todo era nuevo y diferente. Lloré muchas noches.
Luego, en febrero, fui a una asociación de mujeres y conocí a Aminata. Ella me ayudó mucho. Me explicó cómo funciona todo en Soria: los médicos, los papeles, el transporte. También me invitó a sus clases de español. Desde ese día, todo cambió poco a poco.
El año pasado estudié español todos los días y aprobé el examen de nivel A1. Fue un momento muy feliz. En verano, encontré un trabajo de limpieza en un hotel cerca del centro. Trabajé allí cuatro meses y aprendí muchas cosas: a hablar con los clientes, a pedir las cosas con educación, a entender el acento de la gente de aquí.
Ahora, este año, todo es diferente. He cambiado mucho. He perdido el miedo a hablar. He empezado a hacer preguntas en la calle sin vergüenza. He conocido a vecinos de mi barrio y he tomado un café con ellos. He llamado a mi familia en Gambia y les he contado todo. Mi madre me dijo: "Estoy muy orgullosa de ti, Binta." Esas palabras nunca las he olvidado. Y hoy, después de la entrevista, he vuelto a casa a pie, despacio, mirando las calles de Soria. Esta ciudad ya es también mi ciudad.
